Imprimir
Categoría: Artículos
Visto: 6347
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Los principios de la astrología.
Charles Carter. Editores Asociados, México, 1971.
Páginas 136 y siguientes.


La religión y la filosofía se encuentran en la casa IX, que denot la mente en su aspecto más expansivo y explorador y que busca ahondar intelectualmente en los misterios de la vida. Al mismo tiempo, puesto que corresponde a un signo de fuego, posee fe y esperanza cuando se manifiesta armoniosamente.
El Sol en la IX casa se inclina, por lo general, a ideas fijas, y suele denotar posiciones de importancia en lo que atañe a las iglesias, pero su influencia en el pensamiento religioso depende principalmente de los aspectos y del signo.

La Luna se inclina a las experiencias físicas, a los sueños, y en un mapa débil, a las supersticiones y los prejuicios vulgares.

Mercurio causa una mente activa, inquisitiva y escéptica, algunas veces superficial y frívola, dependiendo en gran medida de los aspectos.

Venus inclina a la fe poética y artística, con amor por las ceremonias hermosas y por el culto musical.

Marte puede hacer que el nativo se convierta en un fanático, sea a favor o en contra de la religión, o ser completamente indiferente a ella.

Júpiter denota una naturaleza piadosa, reverente y filantrópica, aunque las aflicciones graves causan formalismo, hipocresía o un punto de vista convencional.

Saturno inclina al pensamiento profundo, intelectual más que emocional. Inclina hacia una religión austera y puritana, o una filosofía severa. Si es débil, existe depresión, fatalismo y agnosticismo.

rUrano hace un pensador original y profundo, aunque algo excéntrico.

Neptuno inclina a creencias como la Ciencia Cristina, el espiritismo o ciertas formas de misticismo.

Los signos de fuego en la IX casa inclinan a la emoción religiosa; los de aire a la filosofía y la metafísica; los de agua al ocultismo por un lado o a las supersticiones por el otro; los de tierra son por lo general indiferentes o formales.

Las tres casas que corresponden al trígono de agua -IV, VIII, XII- gobiernan el lado oculto o retirado de la naturaleza, y muchos planetas en ellas casi siempre inclinan a alguna forma de ocultismo. (...)

Urano y Neptuno poseen importancia especial en todos los horóscopos que deseemos estudiar desde el punto de vista del ocultismo, y si están gravemente afligidos, debe tenerse mucha precaución (...) Corren el riesgo de perder tiempo y energía, en el mejor de los casos, y en el peor, el nativo tal vez padezca un daño permanente mental, emocional o físico.

La influencia de Neptuno es mucho más sutil e intangible que la de Urano, que parece dedicarse a hechos y leyes definidas y comprensibles, en tanto Neptuno induce estados de inconciencia que no pueden delimitarse.

La Astrología tiene tantas facetas y hay tantas maneras de llegar a ella, que no existe una natividad característica del astrólogo. En parte tiene que ver con la casa IX en sus aspectos filosóficos; también con Saturno, en el lado positivo de Acuario, mientras que Urano está considerado como el planeta del astrólogo. Muchos astrólogos famosos poseen aspectos fuertes entre el Sol y Neptuno.

Es común encontrar planetas -especialmente Luna, Venus o Saturno- en los 27º Leo/Acuario y, en menor medida en 11º Virgo/Piscis