Celisa Beranger, Deborah Camacho y Gilza Sobral
Espaco do Ceu
Rio de Janeiro, Noviembre de 2001
El Gran Cuadrado, también conocido como Gran Cruz, es una figura formada por cuatro cuadraturas y que posee dos oposiciones en su interior.
Por estar compuesta por aspectos de cuadratura, esta figura, altamente dinámica, induce a una cierta fricción o presión. Las cuadraturas se manifiesta de forma objetiva, fáctica y, muchas veces, el Gran Cuadrado se expresa como una falta de control del individuo sobre los acontecimientos. Las oposiciones desencadenan conflictos que suscitan antagonismos y discordias provocando crisis. No obstante, estas mismas crisis pueden impulsar a la persona a grandes realizaciones. Esta configuración es poco común mas puede ser encontrada en mapas de individuos de gran suceso. Por otro lado, también podemos encontrarla en mapas de personas acpocadas, paralizadas frente a las tensiones.
Es común que, al observarse a si mismo, el individuo descubra que posee una enorme fuerza interior. El tiempo puede llevarlo a crear las condiciones necesarias para desarrollar las potencialidades contenidas en esta configuración, ya que, con la madurez, pasa a contar con la experiencia adquirida en relación con cada uno de los planetas involucrados, además, por supuesto, de su libre albedrío.
Una de las salidas para el Gran Cuadrado es localizar en el contexto del mapa un planeta en muy buenas condiciones fuera de la figura, en el caso que este planeta estuviera ligado por aspecto de trígono a uno de los planetas de la figura, la condición será mucho más favorable.
Idealmente, los planetas involucrados en la configuración deben pertenecer a un mismo ritmo. De este modo, tenemos:
GRAN CUADRADO (o GRANDE CRUZ) CARDINAL: Las cuadraturas en el ritmo cardinal incitan a accione impulsivas. A pesar del ímpetu, no obstante, los proyectos iniciados no se concluyen debido a dificultades para superar obstáculos. Es necesario aprender a persistir y administrar la capacidad emprendedora de modo de perseguir un objetivo por vez, reduciendo el ritmo frenético, ejercitando la paciencia y organizando mejor el tiempo disponible. También es preciso evitar la tendencia a entrar en conflicto con aquellos que se oponen a la realización de sus objetivos.
GRAN CUADRADO (o GRAN CRUZ) FIJO: Aquí, las cuadraturas intensifican la rigidez de las oposiciones reflejando conflictos cuyo centro es la resistencia. Es necesario que el individuo con este Gran Cuadrado aprenda a flexibilizar para sacar partido de la fuerza, determinación y persistencia asociadas al ritmo fijo buscando adecuarse a los cambios. Esforzarse para cooperar también es importante, así como intentar aflojar más la búsqueda de control total sobre todo y todos.
GRAN CUADRADO (o GRAN CRUZ) MUTABLE: Las cuadraturas se manifiestan aquí como inquietud y agitación, tanto física como mental. Las oposiciones indican la necesidad de integrar el sentido del análisis lógico y racional (mente concreta) con los conceptos y creencias (mente abstracta) a fin de transmitir a los otros lo que es capaz de realizar. Entretanto, la inconsistencia y la dificultad para resistir las presiones pueden impedir la concreción de ideas. La sobrecarga de la mente precisa ser controlada, sea por medio de la meditación, contemplación o reflexión.
Cuando uno o dos planetas se encuentran en signo de ritmo diferente de los demás tenemos lo que Tierney llama Gran Cuadrado Disociado. Aquí, la fuerza de la configuración cambia, así como su dinámica. Los signos involucrados, en vez de cuadratura, poseen una relación de quincuncio, trígono o sextil entre sí, lo que tanto puede suavizar las tensiones como dificultar una toma de conciencia, ya que la presión puede no ser suficiente para impulsar al individuo a buscar la solución de los problemas.
Del mismo modo, en el caso del Gran Cuadrado puede conformarse con uno o ambos Ejes: Ascendente/ Descendente, Medio Cielo/Fondo do Cielo, ocurre un debilitamiento de los efectos de la configuración ya que estos no tienen la misma fuerza de los planetas. Si el Ascendente está incluido puede indicar que el individuo precisará enfrentar dificultades para expresar su identidad en el mundo. Grandes crisis pueden obligarlo a enfrentarse a sí mismo. Si la figura incluye el Medio Cielo, el énfasis estará en la realización social o profesional, en la búsqueda por la afirmación, aunque nada dice respecto a su posición en el mundo.
Hay otras dos configuraciones poco comunes y que también son conformadas por dos oposiciones pero cuya forma externa es rectangular. La primera, denominada Rectángulo Místico por el americano Michael Erlewine, está formada por dos trígonos y dos sextiles. Lo que la torna bastante interesante es que, a pesar de externamente armónica, esconde, en su interior, las tensiones generadas por las oposiciones. Esto fue lo que dio origen a la designación de Místico, en el sentido de guardar un secreto. Esta configuración representa un esfuerzo continuo para transformar las tensiones internas en armonía sin permitir que ellas se trasunten. De acuerdo con Tierney, esas tensiones \"constituyen el factor estimulante e incitante en la búsqueda de soluciones\".
La otra configuración, denominada Rectángulo Difícil por Charles Jayne, está formada por dos semicuadraturas y dos sesquicuadraturas y posee igualmente dos oposiciones en su interior. En ese caso, las influencias de las semi y sesquicuadraturas actúan de forma disgregadora incitando antagonismos. A pesar de ello, en este caso, las tensiones adicionales de las oposiciones pueden resultar en un estímulo extra que genera fuerza para que la persona aprenda a lidiar con esta configuración.
Bibliografía Recomendada:
Bil Tierney - Análisis Dinámico De Los Aspectos Astrológicos
Robert Hand - Horoscope Symbols
Tracy Marks - The Art of Chart Synthesis









