Extraído del libro "Breviario de la Luna Negra", de Nuria Moltó, Bárbara Longo y Frederic Suau. Arbor Editorial. Barcelona, España. 1985. Página 16 y ss.(...) Al considerar la Luna Negra en un horóscopo determinado han de tenerse siempre en cuenta dos planetas que trabajan en estrecha colaboración con ella.
Estos dos planetas son: el regente del signo donde está la Luna Negra, (Marte si la Luna Negra está en Aries, la Luna si está en Cáncer, etc.) y Plutón.Es por estos tres factores por lo que puede captarse la capacidad de liberación de este potencial de generación inconsciente del que la Luna Negra es el punto más visible.La
estrecha relación con Plutón ha hecho que algunos astrólogos consideren el signo de Escorpio como domicilio de la Luna Negra.Al ser Plutón el regente del signo, su influencia es doble. Podría decirse que no hay interferencia externa en la relación luna Negra - Plutón y así el camino de acceso a las profundidades del subconsciente es más directo, lo que significa que es más fácil recorrerlo.No obstante soy de la opinión de que la Luna Negra no tiene domicilio (y consiguientemente, tampoco exilio ni exaltación ni caída) y creo además, basándome en años de experimentación y estudio de su vibración a través del horóscopo, que este carácter errante es una de las principales características de su personalidad.La Luna Negra no es un cuerpo celeste sino un plano; un punto de influencia en determinado sector (signo y casa) del Zodíaco. Esto hace que no tenga, que no pueda adjudicársele, el carácter definido del ser Planetario; por lo tanto, sin estar condicionada a la vibración de un
determinado Signo, puede teñirse con el calor de cada uno de ellos, respondiendo y actuando, además, a través de la personalidad del planeta regente.De este modo, la Luna Negra posee la movilidad necesaria para poder actuar libremente mostrando, a través de los distintos impulsos cotidianos, el cambio (o el puente) hacia las profundidades.Las posibilidades de recorrer más o menos fácilmente este camino vendrán indicadas por las distintas posiciones que ocupen la Luna Negra, el planeta que la disposita y Plutón y por los aspectos que reciba cada uno de estos tres factores.Cuando en un tema la Luna Negra está bien espectada y el planeta que la disposita recibe, por el contrario, aspectos inarmónicos, el impulso inconsciente de desinhibición funcionará, por la realización. La manifestación consciente de este impulso, se verá frenada por el conflicto del planeta regente y es posible que todo quede simplemente en eso; impulso más o menos inconsciente que no lleve a ninguna parte,
sobre todo en el caso de que Plutón esté aspectado inarmónicamente.Sin embargo, si con esta misma configuración (Luna Negra fuerte, Planeta regente débil) Plutón recibe buenos aspectos, el impulso de la Luna Negra no se perderá; será reconocido tarde o temprano, como una fuente de energía que a veces, de forma extraña o cómoda, ayuda principalmente en los momentos más difíciles, a descender hasta las fuentes profundas de regeneración plutonianas. Es como si impulsivamente abriéramos la puerta de un sótano, y viéramos una escalera oscura que nos da miedo. Si podemos, no bajaremos por ella. Pero un día el impulso para abrir la puerta será más fuerte y caeremos rodando escaleras abajo para descubrir, al llegar al fondo que no sólo no nos hemos hacho demasiado daño, sino que además, en el temido sótano hay un tesoro magnífico.Cuando es la Luna Negra la que está inarmónicamente espectada y el planeta que la disposita no tiene conflicto, entonces la citación es distinta.Al amoldarse a
la personalidad del planeta regente, esta Luna Negra permanecerá siempre en la sombra.Es posible que la persona no se percate nunca de su existencia, todo lo más sentirá una angustia interna, una momentánea sensación de impotencia al no atreverse a hacer lo que en aquel momento le diera la gana.Pero esta angustia será fácilmente superada por la capacidad de realización inmediata que le brindará el planeta regente de la Luna Negra.Esta posibilidad de canalización de la energía inconsciente acumulada por la Luna Negra hace que, en este caso, no pueda hablarse de represión (sobre todo si, además, Plutón está bien aspectado).Plutón está siempre en la base profunda de la capacidad regenerativa. La Luna Negra, sea por sí misma o por la acción del planeta regente, es una buena guía para ponernos en camino hacia su enorme fuente de energía. Pero Plutón es el planeta conflictivo, cada aspecto inarmónico que recibe es como una parada forzosa en el camino.La energía
liberada por la Luna Negra fluirá hasta cierto punto, pero a más o menos profundidad subconsciente, el paso está cerrado. Si la Luna Negra y/o el planeta dispositor están libres de aflicción no puede hablarse de inhibición cotidiana, pero sí de bloqueo profundo, es decir, de incapacidad para llegar al fondo.Si la persona está preparada par ello, la bajada a los infiernos se realizará por la fuerza en algún momento de su vida.No obstante, es posible que muchas personas con bloqueos plutonianos, no lleguen a enterarse nunca de la existencia de sus propias profundidades.La Luna Negra, con su energía de desinhibición inmediata, ayuda a recorrer un trozo de camino, pero su misión acaba cuando se llega a las puertas del reino de Plutón.La Luna Negra, o mejor dicho su no utilización o uso incorrecto, genera un punto diametralmente opuesto, que es conocido como Príapo, y que es concebido y actúa como el "Punto de la exageración". Al no saber servirse de los canales de
liberación de la represión, se genera un punto aparentemente desinhibitorio pero que en realidad no sólo no libera sino que canaliza energías hacia la desmesura. Príapo naturalmente, está condicionado por Signo y Casa, y también por los aspectos que recibe.
