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Ana María Seghesso - Editado por Cyclos, informativo de la Asociación de Astrología de Cataluña. Otoño de 1997.

La Revolución Lunar es una técnica previsional que junto a los Tránsitos, las Direcciones y las Revoluciones Solares sirve al astrólogo para determinar los sucesos y luego fijarlos en un contexto que permita establecer el sentido que tendrán.

"Las conjunción es la conexión más potente y eficaz (...) porque las fuerzas influyen mayormente unidas que separadas. En la conjunción la unión de planetas alcanza su totalidad, éstos se encuentran en la misma línea y en el mismo punto del cielo en relación con la tierra". Astrología Gallica. Morin de Villefranche. Libro XXV.

El retorno de la Luna a su posición natal informa sobre el mes que inicia en el preciso momento de la conjunción y termina en el inmediato sucesivo. La Luna, cada 28 días aproximadamente, recorriendo los 360 grados del Zodíaco, regresa al punto de partida "...el regreso del planeta a su posición primaria significa un renovarse del potencial astral de nacimiento; regresando a su base toma una nueva fuerza, afirmando en una recreación del ser la esencia de su identidad." (André Barbault "La prevision de l''''avenir par l''''Astrologie". Hachette, 1982).

Las Revoluciones solares y lunares, lo mismo que las direcciones primarias, exigen una enorme precisión en el horario de nacimiento; los datos otorgados son casi siempre aproximados, recuerdos de familia vagos o equivocados; esta dificultad conduce a preferir solamente los Tránsitos, que exigen menor exactitud. Sin embargo existe una estrecha relación entre Revoluciones, Progresiones y Tránsitos, las tres técnicas se complementan; "tres sistemas sobrepuestos valen seguramente mucho más que uno solo", afirma J. L. Brahy.

Una previsión aislada no dice nada, pero comienza a significar algo si se la coloca junto a otras, diversificando el acceso.

Las Revoluciones Lunares funcionan en relación de dependencia del Tema Natal; puesto que tiene su origen en la Carta Natal, no puede separarse de su autoridad.

El lugar donde se encuentra el nativo en el momento del regreso lunar, determinará la domificación, respondiendo al mismo principio que se usa en la Revolución Solar. El alejamiento hacia occidente hace retroceder el Ascendente mientras que ocurre lo contrario si nos movemos en dirección oriental.

Las R. L. suelen reflejar con mayor frecuencia los estados de ánimo que los reales acontecimientos. A través de su interpretación logramos captar la sensibilidad profunda del alma: la mujer vive el destino de su feminidad en tanto que el hombre lo vive en relación con el mundo femenino; los sentimientos, los deseos y las pasiones se manifiestan con nitidez. En la Carta Natal el destino sentimental puede ser analizado en las configuraciones de Luna, Venus, Júpiter en relación con el Descendente y el Fondo Cielo.

En la R. L., que expresa más intensamente pasión, ternura, angustia, alegría de vivir, se evidencia con mayor claridad la determinación del destino lunar en el Ascendente (Casas I y XII) y en el Medio Cielo (Casas IX y X).

Los nativos con una Dominante lunar reaccionan mejor que los otros a las R. L., porque están más en sintonía con las motivaciones subjetivas que ésta resalta.

Podemos hablar de Dominante lunar cuando en el Horóscopo, la Luna se encuentra

La Luna puede ser considerada como dominante cuando el Sol se encuentra en Cáncer o Tauro, en las casas IV y II. Estas indicaciones si bien no se presentan todas juntas, ofrecen sin embargo algunas pistas para identificar a la Luna como Dominante.

El eje Ascendente - Descendente, llamado también línea del horizonte, divide el horóscopo en dos partes iguales. El Ascendente nos pone en relación con el conjunto de generaciones que nos han precedido y con todo lo que hemos recogido o que nos ha sido legado por nuestros antepasados. El Descendente, por el contrario, es el punto de partida que nos liga a la posteridad y que inicia nuestra acción tendiente a dejar vestigios espirituales.

Sobre el horizonte, o sea entre las Casas VII y XII, se origina el dominio de la Conciencia, que inicia en Casa VII Libra, regida por Venus - materia, y con la exaltación de Saturno - separación - desapego. Abajo del horizonte subsiste la materia y la parte del ser que escapa a nuestro control.

La Casa IV es el punto más bajo del horóscopo, la medianoche, y representa la vida inconsciente; el punto más alto, mediodía, corresponde a la Casa X - Capricornio t representa la vida consciente.

La palabra conciencia proviene del latín conscientia, que es la facultad de tomar distancia de las emociones para comparar y juzgar; conocimiento compartido con otros; conocimiento profundo de sí mismo.

La Casa IV - Cáncer brinda un modo distinto de conocimiento: subjetivo, difícil de aferrar, cambiante, ilógico; se manifiesta con las características ambiguas de la Luna, que reina en el cielo cuando el Sol ha desaparecido. Tratar de captar lo que cada uno oculta en su "infierno" personal (inferus = bajo, inferior) es el requisito para salvaguardar esta facultad, pero a condición que sea integrada a los valores de la casa X - conciencia.

El fin de la vida terrena se encuentra en la Casa IV, que también representa la tumba, la última morada. La Luna simboliza además, la multiplicidad, correspondiente a las diversas inclinaciones que conviven en la naturaleza humana. En analogía con la repetición duradera de la huella del Infinito en la materia, es también el astro de la Encarnación para los esotéricos.

En la mitología están asociados a Cáncer las divinidades lunares que expresan valores reproductivos; simboliza además la infancia, la madre, la esposa, la mujer en general. "Astro que crece, decrece y desaparece, donde la vida está sometida a la ley universal del devenir, del nacimiento y de la muerte...la Luna conoce una historia patética, semejante a la del hombre, ya que su "muerte" no es nunca definitiva...Este eterno retorno a sus formas iniciales, esta periodicidad sin fin definen la Luna como el astro de los ritmos vitales. Ella controla todos los planos cósmicos regidos por la ley del devenir cíclico: agua, lluvia, vegetación, fertilidad" (Mircea Eliade "Traité d''''histoire des Religions" Le Seuil, 1968)

La fecundidad de la Luna, se opone a la esterilidad de Saturno, que devora sus hijos poniendo fin a la reproducción material; Saturno es el símbolo de la Sabiduría y el Ascetismo.

Las Luna posee una correspondencia con el espejo, de allí su propiedad de inversión de la imagen y de volver atrás; es el astro del pasado y de la regresión. La Luna refleja la luz ajena y en este sentido el eco y la imitación responden a principios lunares.

El espejismo es una ilusión que con su apariencia engañosa nos aleja de la realidad; en analogía, el espíritu soñador, que está bajo el influjo lunar y es traicionado por ilusiones seductoras.

El eclipse es la interposición de un cuerpo celeste que oculta la fuente de luz de otro; en sentido figurado es un período de debilidad, de alejamiento de la luz.

La productividad es también un concepto lunar, ligado al principio material del rédito, y a todo lo que ofrece un provecho realizado mediante el ejercicio de una actividad económica (La Luna está en exaltación en Tauro y Júpiter en Cáncer).

En el Hemisferio Norte, que está bajo el signo de Cáncer, la productividad y el desarrollo material desmesurado se han manifestado en sus aspectos peores. En el Hemisferio Sur, que es Capricornio, se encuentran las zonas menos productivas del mundo. Pongo en evidencia que en el Hemisferio Sur el plano de la domificación y el cielo primaveral - estival coinciden perfectamente: los meses entre setiembre y marzo, correspondientes a Libra - Casa VII y Piscis - Casa XII, son los meses de la luz en sintonía total con la parte superior del Zodíaco y de las Casas Diurnas.

El efecto de Saturno, concentrado en liberarnos del instinto no dominado, se manifiesta como estímulo potente de las grandes ambiciones; concierne al destino y a la acción, ubicándose en la parte más alta del horóscopo porque está allí el umbral de acceso a un estado superior, percibido como un acabamiento.

Este mismo principio hace que las configuraciones presentes en Casa X de una R. L. sean un indicio de lo que sucederá. Un astro en el Medio Cielo es un evento, la plena realización "Los acontecimientos tienen su tiempo que llega cuando el instinto se asocia con la conciencia, por el cual el momento astrológico se transforma en momento psicológico." (André Barbault, "Le  pronostic experimental en Astrologie". Payot, 1973).

El Ascendente de la R. L. representa al nativo, por lo tanto, su sobreposición  a la casa natal en la cual cae nos informa de la calidad o índole de los sentimientos implicados. Se debe por lo tanto tener en cuenta:

Muchos planetas angulares señalan la importancia de una R. L., así también la repetición de figuras presentes en el Tema Natal. La subordinación de la R. L. a la Revolución Solar y de ésta a la Carta Natal, permite establecer las prioridades; cada tema específico debe ser considerado como manifestación de un proceso más general, por lo que la observación de la jerarquía en la interpretación es primordial.

Si tomamos en cuenta la metáfora de la Astrología como un Lenguaje, el Tema Natal es el texto de nuestra vida, la Revolución Solar, un capítulo y la Revolución Lunar un parágrafo.

Puesto que el efecto lunar interesa principalmente la vida familiar, el hábitat y la vida pública (Luna = popularidad), las R. L. son sensibles a los siguientes argumentos: encuentros de un amor, matrimonio, bienes inmobiliarios, creación de un hogar, relaciones con el público, nacimientos, muertes. En estos casos es frecuente encontrar

El Ascendente progresado de la R. L. se calcula con el paso diario de 13,33º poco más o menos - en dirección antihoraria - que es el resultado de la división de 360º por 27, tiempo aproximado de la lunación.

Si en la R. L. hay un Stellium o un punto muy sensible, es probable que el paso del Ascendente progresado de la Luna en tránsito lo toque el día en que se produce un acontecimiento notable.

La R. L. pierde eficacia sin el apoyo de direcciones, tránsitos o indicaciones de relieve en la Revolución Solar y en la Carta Natal.

El Ascendente progresado en la R. S. es la clave para comprender la índole de un determinado acontecimiento.

La progresión del Ascendente de la Revolución Solar cumple el giro del Zodíaco en una año (360º; 365 días = 0,986º al día, poco más o menos), determinando con relativa exactitud el evento anunciado por la progresión (...)